Memoria 57 (16 de septiembre de 1875)

(57)  Informe presentado al Congreso de la Unión el 16 de septiembre de 1875, en cumplimiento del precepto constitucional por el c. Francisco Mejía, secretario de Estado y del despacho de Hacienda y Crédito Público de los Estados-Unidos Mexicanos. 1874-1875. México, Impreso por C. Velasco e Hijos, 1875, 314+ccclxxv pp., cuadros, tablas.

Firmada por Francisco Mejía .

Período: julio de 1874-junio de 1875.

Se localiza: BH, BAGN, BIM-Mfilm, BColmex-Mfilm.

Tiene anexos, cuadros y tablas.

Síntesis del contenido:

Destaca que el ramo más importante de la hacienda pública era el ramo de Aduanas, base fundamental de la organización fiscal y parte trascendental de la política. No obstante, agrega el ministro, que durante 1874-75 se realizaron diversos esfuerzas para una apertura controlada del comercio exterior que impulsara el desarrollo agrícola, industrial y minero, intentando que ello perjudicara lo menos posible los ingresos aduanales. Subraya la falta de personal pero añade que durante dicho año se logró una mayor vigilancia y se crearon nuevos establecimientos.

La aduana más importante del país era la de Veracruz que recaudaba por concepto de derechos de importación un monto superior a los seis millones de pesos. Luego le seguían Guaymas, Manzanillo, Mazatlán, Matamoros, Progreso, Acapulco y Tampico, que alcanzaban una recaudación por impuestos a la importación de entre 600 mil a 200 mil pesos. Las demás aduanas presentaban ingresos más bajos que las mencionadas. En todas las aduanas se impulsó la función de los contraresguardos para eliminar el contrabando, a la vez que se trataba de reformar el arancel y uniformar todo el sistema nacional de acuerdo a las normas vigentes en Veracruz. Los derechos de algunas aduanas se destinaron al pago de las subvenciones para los ferrocarriles.

Otro ramo importante era el de la deuda. La deuda exterior estaba en parcial moratoria ya que no se había logrado un acuerdo con los tenedores de bonos, especialmente ingleses y españoles. En cambio, la deuda con Estados Unidos estaba siendo liquidada. En lo que se refería a la deuda interior se hizo un recuento de los créditos reconocidos mediante el plazo señalado por las leyes de noviembre de 1867 y 1868, mismas que habían quedado pendientes hasta diciembre de 1871. No se admitieron reclamaciones posteriores.

Por lo que toca a la recaudación de impuestos, esta Memoria destaca la expedición del impuesto de la renta del timbre, que sustituía al del papel sellado. La Ley del Timbre se aprobó en diciembre de 1874 y empezó a funcionar en enero siguiente. Fue adoptada en forma gradual por los estados, aunque algunos manifestaron cierta oposición por considerarla lesiva al federalismo. Además, el cobro de la contribución directa iba siendo practicándose con regularidad, pero como ésta seguía siendo objeto de fraudes y desigualdades de cobro, el ministro proponía tres medidas: 1) separación absoluta de las operaciones denominadas de Asiento respecto de las simples de recaudación; 2) formación del catastro del Distrito Federal; 3) supresión de la contribución profesional uniforme, sustituyéndola por otra que se basara en un porcentaje mínimo de los sueldos de las profesiones.

Otras medidas de trascendencia fueron: eliminar los contratos con particulares para los juegos de lotería, dejando vigente solamente la lotería del gobierno cuyos ingresos se destinarían a la construcción de ferrocarriles; recobrar en definitiva las casas de Moneda, quedando sólo en arrendamiento la de la capital del país, misma que debía volver a manos del gobierno en abril de 1877; subvencionar cuatro líneas de vapores para el comercio y el transporte; arrendar las salinas; continuar con el incremento de vías de comunicación, sobre todo en telégrafos, caminos y puentes.

El ministro concluía que en cuanto se vigilara el cumplimiento y la puesta en práctica de estas disposiciones, habría esperanzas en torno al futuro nacional.Ver anexos estadísticos