Memoria 50

(50)  Exposición que el ejecutivo dirige al Congreso de la Unión, dando cuenta del uso que hizo de las facultades que le concedió el artículo 11 de la ley de 17 de enero de 1870 y del estado que guarda la Hacienda Federal. México, Imprenta del Gobierno, en Palacio, a cargo de José María Sandoval, 1870, 27 pp. + 395 pp., cuadros, tablas.

Firmada por Matías Romero (1° de abril de 1870).

Período: 1870.

Se localiza: BSMGE, BIIH, BIM-Mfilm, BColmex-Mfilm.

Tiene anexos, cuadros y tablas.

Síntesis del contenido:

Con fecha 1° de abril de 1870, Matías Romero señala que las rebeliones de diciembre de 1869 y enero de 1870 en San Luis Potosí y Zacatecas, respectivamente, obligaron al Congreso y al Ejecutivo a suspender varias de las garantías individuales y a decretar la ley de 17 de enero. En el artículo 11 de ésta se concedía al presidente del país facultades legislativas en los ramos de Hacienda y Guerra para restablecer el orden y la paz, excepto en asuntos ya pendientes de aprobación en la Cámara.

Según Romero, el Ejecutivo no hizo uso de esta prerrogativas salvo en lo referente a la expedición del reglamento de 31 de enero que menciona la forma en cómo se haría efectiva la responsabilidad pecuniaria en que incurriesen los amotinados, sublevados y sediciosos. Se pretendía con ello acabar con la impunidad que siempre habían gozado los cabecillas de las revueltas.

Respecto a la relación de ingresos-egresos, señala que si bien durante el primer semestre del año económico 1869-1870 había habido poca diferencia, para el segundo semestre se calculaba un déficit de más de cinco millones debido a las sublevaciones y por ende los aumentos en los gastos de guerra y la disminución en la entrada de rentas.

Debido al hecho que en abril se iniciaban las sesiones en el Congreso, Romero pedía que se diera prioridad a la legislación rentística para nivelar el presupuesto y dejar resuelto en lo posible el déficit del año económico 1870-1871. Como no era posible negociar préstamos, los pasos a seguir tenían que dirigirse a la reducción de gastos y al incremento de los impuestos, siendo imprescindible para ello reorganizar la administración hacendaria; limitar las zonas libres, permitir la libre exportación y circulación de los productos nacionales, eliminar la prohibición de exportar plata en pasta, volver al gobierno el control de las casas de moneda, determinar el valor de la propiedad raíz del país y varias medidas adicionales.Ver anexos estadísticos