Memoria 48 (1867-1868)

(48) Memoria de Hacienda y Crédito Público, que el secretario del ramo presenta al Congreso de la Unión, el 28 de septiembre de 1868. México, Imprenta del Gobierno, en Palacio, a cargo de José María Sandoval, 1868, 22 pp., cuadros, tablas.

Firmada por Matías Romero (28 de septiembre de 1868).

Período: 1867-1868.

Se localiza: BNLRBSMGE, BAGNBIIH, BIM-Mfilm, BColmex-Mfilm.

Tiene anexos, cuadros y tablas.

Síntesis del contenido:

El ministro, Matías Romero, señala que como consecuencia de la falta de información durante el año fiscal que abarca la presente Memoria, no fue elaborado presupuesto de ingresos ni de egresos. Sin embargo, se calcula que las entradas por concepto de impuestos fue de aproximadamente 18.5 millones de pesos, cifra que permitió solventar prácticamente todos los gastos del gobierno, los cuales ascendieron a 18.6 millones. Este equilibrio financiero, no observado por el país durante muchos años, fue el resultado de romper con añejos vicios en la política hacendaria, pues los fondos de las aduanas marítimas dejaron de destinarse al pago de las convenciones extranjeras y para la deuda contraída en Londres y se utilizaron, en cambio, para cubrir los compromisos ordinarios del erario federal. Este hecho también permitió evitar los negocios con los agiotistas.

Con el fin de vencer de manera definitiva el déficit crónico en las finanzas -preocupación permanente de los ministros de hacienda en el siglo XIX-, propone, momentáneamente, la continuación de la mayoría de los impuestos y rentas públicas, los cuales, a criterio del autor, deberían sustituirse por otros impuestos de manera gradual que llevaran hacia la constitución de un sistema fiscal moderno. El servicio de la deuda pública fue el único rubro no cubierto por los ingresos fiscales. No obstante, hubo avances significativos al amortizarse la deuda en general mediante almonedas públicas. Para el caso de la deuda externa, se amortizó una cantidad mayor a los 2 millones con nueve almonedas, mientras que parte de la deuda interna se amortizó por almonedas y pagando en efectivo, con bienes nacionalizados o con la exención del pago de ciertos impuestos federales. Este novedoso sistema de pago, produjo una revalorización de algunos títulos de la deuda nacional, tales como los bonos de la convención inglesa que incrementaron su valor.

También en este documento se informa que a partir del 1° de junio de 1868, la administración de las casas de moneda pasa a ser responsabilidad del Ministerio de Fomento, y se aconseja que éstas no vuelvan a arrendarse a particulares pues la experiencia ha demostrado que resulta más gravoso que benéfico para el fisco.Ver anexos estadísticos