Memoria 44

(44) Cuentas, gastos, acreedores y otros asuntos del tiempo de la intervención francesa y del imperio. Obra escrita y publicada de orden del gobierno constitucional de la república, por Manuel Payno. México, Imprenta de Ignacio Cumplido, 1868, 756 pp.

Firmada por Manuel Payno (noviembre de 1868).

Período: 1861-1867.

Se localiza: BIIH, BColmex.

Tiene anexos.

Síntesis del contenido:

Auxiliado de algunos diarios de la cuenta general, de libros mayores y auxiliares de contabilidad, libros de balanzas y de rentas, de la deuda y otros en que se encontraba parte de la correspondencia de Maximiliano, Manuel Payno, por encomienda de la suprema orden del 6 de febrero, emprendió la tarea de reconstruir la situación financiera durante la Intervención Francesa y el Imperio. El trabajo le llevó un año, cuatro meses del cual se destinaron a reunir la información, clasificarla y “leer legajos enteros -dice Payno- la mayor parte inútiles, pues los documentos preciosos que podrían haber servido para la formación de la historia desaparecieron oportunamente y en mi juicio, unos los llevó a Europa la princesa Carlota, y otros están en poder de Eloin y del Padre Fischer”.

La obra- que constituye la fuente publicada más importante sobre las finanzas del período- se compone de una introducción y cinco partes. La primera se dedicó a las cuentas de aduanas marítimas y fronterizas; la segunda, a las oficinas generales de la Ciudad de México; la tercera, a las casas de Maximiliano y Carlota, a los presupuestos de la Corte, a cuentas de franceses y austriacos y a otras diversas noticias; la cuarta, a reclamaciones, préstamos, deudas y créditos pagados entre 1863 y 1866; y la quinta, a la conclusión del Imperio en 1867. Hay por último una reflexión final y apéndices complementarios de las cuentas y pagos. Si bien este libro de 934 páginas trata la parte propiamente financiera y fiscal de este período, su intención última se encuentra en el campo de la política. Ante la idea de los países europeos de que México era incapaz de administrarse por sí solo, de anarquía permanente y sin mando alguno sobre su territorio, las cuentas del Imperio vienen a demostrar los costos que implicó para la nación el establecimiento del gobierno de Maximiliano y las guerras que provocó.

El monto de los gastos desde 1861 a 1867 fue de 79,226,888 pesos de los cuales, si bien la mayor parte se dedicó a sostener la tropa francesa e imperial mexicana (60 millones aproximadamente). No deja de llamar la atención la cantidad destinada a Maximiliano (3.5 millones), para alhajas (1 millón), para manutención de los palacios de México y Chapultepec hasta 1867 (746,000 pesos). Pero quizás el hecho extremo que más expresa la dilapidación de los recursos del país fue la creación de la Corte Mexicana [1].  De esta corte surgieron títulos que significaron al erario de la suma de 29,000 pesos. En materia de ingresos, el balance arroja para el período entradas por alrededor de 250 millones de pesos, incluyendo los rubros de aduanas marítimas (31.5 millones), bienes nacionales (60 millones), caja central (83 millones), y aduanas interiores (30.5 millones). Esta suma se vio complementada con los préstamos provenientes de París, por una cantidad algo superior a los 281 millones, para hacer un total de 525,651,541 pesos. A primera vista resultan ser cuantiosos los ingresos reunidos por el imperio; sin embargo, cabría señalar que buena parte de ellos se designaron al pago de intereses de la deuda adquirida por Francia, y las reclamaciones de supuestos acreedores de la República. Para 1866, la deuda exterior -incluyendo el negocio Jecker- ascendía a 308 millones de pesos. Con el restablecimiento de la República la deuda externa reconocida, fue alrededor de los 85 millones de pesos, desconociéndose todo contrato celebrado durante el tiempo de la Intervención y de Maximiliano. Por último, en lo que corresponde al presupuesto de ingresos, los contrastes son también notables, pues mientras el correspondiente a 1856 (Payno y Lerdo de Tejada) fue de aproximadamente 14 millones; el de 1868 (Matías Romero) de 18.5 millones; el presupuesto del imperio alcanzó en 1866 una cifra superior a los 48 millones.Ver anexos estadísticos