Memoria 13 (15 de mayo de 1833)

(13) Memoria del Secretario del despacho de Hacienda, leída en las cámaras del Congreso General el día 20 de mayo de 1833. México, Imprenta del Águila, dirigida por José Ximeno, 1833, 17, [108] pp., cuadros, tablas.

Firmada por José María Bocanegra.

Período: junio de 1831-julio de 1833.

Se localiza: BHBNCLBNLRBcondumex, BIM-Mfilm, BColmex-Mfilm.

 

 Tiene anexos, cuadros y tablas.

Síntesis del contenido:

Esta memoria corresponde al año económico que terminó el 30 de junio de 1832, pero debe notarse que el ministro que la presentó no comenzó su administración sino hasta enero de 1833. Bocanegra advierte, desde un principio, que los conflictos políticos que vivió el país durante este período, impidieron la llegada a la secretaría de una cantidad importante de cuentas de las diferentes oficinas dependientes de Hacienda. Los disturbios y la guerra habían hecho que se paralizaran los giros y que se variara el orden establecido en las aduanas marítimas, disminuyendo, por lo tanto, el principal ingreso del erario a 7,335,637 pesos producidos, en su mayor parte, durante los primeros seis meses de 1832. Juzgaba que no era posible, en esos momentos, ofrecer un estado verdadero de las aduanas marítimas en las condiciones en que se vivía. Apunta que si antes de las últimas convulsiones se consideraba necesario establecer resguardos marítimos y terrestres y reformar las oficinas con empleados de moralidad y dotados de buenos sueldos, el creciente desorden público de esos años ya hacía estas medidas indispensables.

Otro rubro que destaca es el referido al tabaco. Señala que el estanco era incompatible con las instituciones federales y que era imposible contener el contrabando en el sistema de prohibición. Sobre el contingente de los estados, que para entonces había resentido un fuerte descenso -produciendo sólo 849,239 pesos en contraste con los 1’356,563 pesos del año anterior, – menciona la escasez de recursos de aquellos, lo que no les permitía cubrir esta obligación. La ley del 11 de febrero de 1832, además, había rebajado la cuota al 30% de los productos de las rentas de los estados. Advierte que no debía alterarse esta asignación; era necesario dar tiempo a los estados para que, poniendo en orden su administración, cumplieran con ella.

En cuanto a préstamos nacionales, informa que se había permitido al gobierno la emisión de letras por un millón de pesos, pagaderas, con inclusión del premio mensual, en efectivo o en descuento de derechos directos o indirectos. A esto se añadía otra autorización para contratar préstamos por otros cuatro millones en numerario. Se contrató, durante el período, uno por 1’542,230 pesos con un costo de 20%, que no llegó a 2% mensual en los 10 meses en que debió pagarse. Pasado el año económico, se hicieron otros préstamos llegando a una suma de 8’204,714 pesos que, sumados a los 515,183 pesos correspondientes a los premios convenidos, totalizaban una deuda de 8’719,797 pesos.

Bajo el rubro del crédito público informa de las cantidades embarcadas a Londres como pago de los dividendos de la deuda con Inglaterra (se enviaron 589,780 pesos). Habla de la decisión gubernamental de reducir el pago de dividendos de la deuda extranjera al 6% de los productos de las aduanas marítimas de Veracruz y Tampico. Y menciona, finalmente, detalles de las negociaciones con la casa Baring.

La memoria incluye información sobre otros rubros de manera sucinta: Bienes Nacionales, descuento de Inválidos, derecho de almacenaje, el 2% de circulación de moneda, hospitalidades, papel sellado, peajes, casa de moneda, el presupuesto general de gastos y los cuadros que detallan la información.Ver anexos estadísticos