Memoria 71 (16 de septiembre de 1893)

(71)  Memoria de Hacienda y Crédito Público correspondiente al sexagésimo octavo año económico de 1° de julio de 1892 a 30 de junio de 1893 presentada por el secretario de Hacienda al Congreso de la Unión. México, Tipografía de la Oficina Impresora de Estampillas, 1893, 567 p., cuadros, tablas.

Firmada por José Yves Limantour.

Período: julio de 1892-junio de 1893.

Se localiza: BHBBMBAGNBcondumex, BIM-Mfilm, BColmex-Mfilm.

Tiene anexos, cuadros y tablas.

Síntesis del contenido:

Cabe advertir que al iniciar el período fiscal, a que hace referencia esta Memoria, José Yves Limantour se desempeñaba como Oficial Mayor de Hacienda, pero a partir del 27 de mayo de 1892, paso a ocupar el cargo de Secretario, tal vez por ellos inicia su exposición reflexionando sobre la situación de la Hacienda Pública en el anterior, señalando los efectos de la depreciación de la plata que afectó los ingresos de varios ramos, ocasionó la baja de los valores públicos y, por último, provocó una merma en el comercio exterior. En relación al problema de la plata indica que el presidente Díaz a manifestado, prudentemente, mantenerse a la expectativa, pues aunque se ha discutido bastante sobre el asunto no se ha logrado resolverlo. Añade que el gobierno envió representantes a la Conferencia Monetaria, reunida en Bruselas, para que participaran en los estudios internacionales emprendidos en esa reunión.

No sólo la depreciación de la plata había influido en el deterioro de la economía. Otro factor que contribuyó en la difícil situación fue la pérdida de cosechas en varias regiones del país, afectando, sobre todo, a las clases menesterosas. Asimismo, el vencimiento del pago de la deuda exterior provocó fuertes problemas. Por ello, el Limantour propuso adoptar una política hacendaria de orden y una severa economía en los gastos, que debería ser respaldada por las “clases contribuyentes”. Con base a estos principios se acordó que el Poder Ejecutivo no dispusiera de varias partidas que figuraban en el presupuesto de egresos, además de aplicar un descuento transitorio y reembolsable sobre las remuneraciones que disfrutaban los empleados federales. Ante la situación, comenta Limantour, muchos funcionarios y empleados hicieron concesiones y colaboraron con donativos para beneficio del erario público.

Dada la necesidad de encontrar nuevas fuentes de recursos y resolver las dificultades pasajeras, se optó por negociar tres prestamos con el Banco Nacional de México.

Por otra parte, con el fin de allegarse recursos, fueron propuestas reformas a la renta del tabaco, al consumo de alcohol, a las concesiones otorgadas a las compañías de seguros, a las sucesiones y dotaciones, a las actividades mineras, así como a la liberación de responsabilidades de la propiedad raíz y a la nueva ley del timbre, que empezarían a regir el siguiente año fiscal.  Con las distintas medidas adoptadas se calculaba que los ingresos aumentaría en 3 millones de pesos para el siguiente ejercicio fiscal.

Al comentar la cuenta del tesoro federal del año que le ocupa, Limantour indica que los gastos fueron superiores a los ingresos, con déficit aproximado de 600 mil pesos. A su vez el monto de la deuda pública ascendió a un poco más de 181 millones de pesos.

Del resto de los ramos que conforman la Hacienda Pública destacan varias leyes establecidas con el fin de gravar la exportación de maderas, así como la unificación en la aplicación de varios artículos del comercio exterior. Asimismo la ley del timbre (31 de marzo de 1887) fue objeto de numerosas aclaraciones y reformas. El informe concluye con la afirmación de que los ingresos serán incrementados gracias a las disposiciones adoptadas.Ver anexos estadísticos