Memoria 66 (20 de octubre de 1887)

(66)   Memoria de la Secretaría de Hacienda correspondiente al ejercicio fiscal de 1886 a 1887 presentada al Congreso de la Unión por el ministro del ramo lic. Manuel Dublán. México, Imprenta del Gobierno Federal, en el ex-Arzobispado, dirigida por Sabás A. y Munguía, 1888, LVII + 537 pp., cuadros, tablas.

Firmada por Manuel Dublán .

Período: julio 1886-junio 1887.

Se localiza: BHBBMBAGNBIM-Mfilm, BColmex-Mfilm.

Tiene anexos, cuadros y tablas.

Síntesis del contenido:

En esta Memoria se incluye una revisión sintética de la evolución de los ingresos fiscales y del presupuesto, aunque el énfasis está claramente puesto en los acuerdos alcanzados para la conversión de la deuda externa con los banqueros europeos.

A nivel de ingresos, se señala que hubo pocas modificaciones a nivel de ingresos, aunque se observa un aumento de aproximadamente 4 millones de pesos con respecto al año anterior. Se comenta que se intenta hacer frente a una serie de compromisos contraídos por administraciones anteriores pero que la situación se torna difícil por la depreciación de la plata en los mercados europeos. No obstante, se ve el futuro con optimismo en tanto la recaudación de impuestos se realiza con mayor eficacia, se han reducido los gastos públicos y el producto de las rentas va mejorando “notablemente”.

Se incluye en la Memoria una relación detallada de los principales ramos de ingresos que resulta de gran interés por cuanto indica un mayor nivel de su racionalización administrativa. Los tres ramos generales son: (1) el conjunto de impuestos sobre importaciones y exportaciones; (2) las “contribuciones interiores” que se refieren a impuestos directos, lotería, impuestos vinculados a la acuñación y gravámenes a herencias; (3) los ingresos derivados de servicios públicos (correos, telégrafos, etcétera) de bienes nacionalizados y tierras baldías y de una gran variedad de ramos menores. A su vez, se lograron reducciones sustanciales en los egresos.

El punto más destacado en esta Memoria consiste en el anuncio de la ratificación de los acuerdos alcanzados entre el gobierno mexicano y los representantes de los comités de tenedores de bonos en Europa. Dicho acuerdo, ratificado por el presidente el 15 de julio de 1886, implica una reducción de unos 43 millones de pesos del monto reconocido de la deuda. Igualmente importante resulta el hecho de que se vuelva a aceptar la cotización oficial de los bonos mexicanos en la Bolsa de Londres, facilitando a la vez la emisión y cotización (en ese gran mercado) de los valores de empresas con actividades en México. Se confirma la reanudación regular del servicio de las deudas en el exterior, habiéndose pagado “con exactitud los dividendos vencidos de la deuda, además del 11º abono de la deuda americana.”

Para concluir, Dublán considera que aunque los resultados arrojados por la Hacienda pública no fueron tan exitosos como el gobierno esperaba, su administración iba depurando y regulando el sistema hacendario, a tal grado que en algunos años más se obtendría -dice- “no tan sólo [la] nivelación de los presupuestos, sino un excedente de ingresos” para impulsar el desarrollo de la economía nacional. Para alcanzar dicho objetivo, a decir de Dublán, “se necesita antes que nada, perseverar, …, en el camino del orden de la economía y del religioso cumplimiento de las obligaciones contraídas”, lo mismo que modificar algunos aspectos de “la legislación fiscal y poner el servicio administrativo en armonía con las necesidades creadas por la evolución económica …”.Ver anexos estadísticos